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Quinte Ubaldino

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Quinte Ubaldino

Testimonio de Victoria Arbieto Tello (esposa) y del Sr. Jesús Torres Quinte sobre el asesinato del Sr. Ubaldino Quinte ocurrido el 29/09/91 en la cc de Yhuallo por integrantes de SL/PCP. La Sra. Victoria Arbieto y su esposo Ubaldino vivían en la cc de Yhuallo. El 29/09/91 incursionan a su domicilio miembros de SL/PCP y detienen a su esposo Ubaldino quien era autoridad de su localidad, ese día también habían sido secuestrados Gabriel Sotomayor, Cecilio Siquipas. El 01/10/91 fueron hallados muertos en el distrito de Chalhuanca. La señora pide apoyo para sus hijos quienes están desamparados, pues la señora sufre dolencias físicas y no puede ya mantener a sus hijos. El sr. Jesús Ubaldina hace un recuento de las incursiones senderistas y a la vez narran sobre el asesinato de Sr. Ubaldino, el fue testigo del asesinato de las autoridades de Yhuallo porque él también fue detenido y liberado. Pide apoyo para el progreso de su comunidad.

Datos Generales
Año de edición: 
2002
País de edición: 
Tipo de material: 
Acceso del material: 
Fecha de ingreso: 
Lunes, 21 Diciembre, 2015
Ubigeo: 
  • PERÚ
  • APURIMAC
  • AYMARAES
  • HUAYLLO
Soporte: 
Fuente del Material: 
Centro de Información para la Memoria Colectiva y los Derechos Humanos - Defensoría del Pueblo
Suceso: 
Lugar de suceso: 
HUAYLLO
Fecha de Suceso: 
Sábado, 28 Septiembre, 1991
Periodos de Gobierno: 
Escenario de Violencia: 
Video: 
Tiempo de duración: 
00:29:45
Transcripción PDF: 
Transcripción: 

Caso número 15: Ubaldino Quinte Arbieto

Testimonio de Victoria Arbieto Tello viuda de Quinte y Jesús Torres Quinte
 

Señora Sofía Macher Batanero
Llamamos a la señora Víctoria Arbieto Tello y el señor Jesús Torres Quinte. Nos ponemos de pie por favor, señora Victoria Arbieto Tello, señor Jesús Torres Quinte, ¿formulan ustedes promesa solemne de que su declaración la hacen con honestidad y buena fe, y que, por tanto, expresaran solo la verdad en relación a los hechos que nos van a relatar?

Señora Victoria Arbieto Tello y el señor Jesús Torres Quinte
Sí.

Señora Sofía Macher Batanero
Muchas gracias.

Pastor Humberto Lay Sun
Señora Victoria y señor Jesús, muchas gracias por venir a esta audiencia a dar su testimonios. Como Comisión de la Verdad, queremos ayudar al país a encontrar esa verdad tan dolorosa y que nos ayude a tomar las medidas, como nación, como país, para que nunca más esto vuelva a ocurrir. Pero, en medio de todo este proceso, nos interesan las personas y su experiencia personal, lo que han vivido, porque la nación debe conocer eso también. Y por eso, con mucha atención, con mucho respeto, vamos a escuchar sus testimonios. Por favor, pueden seguir.

Señora Victoria Arbieto Tello
Comisión de Verdad, saludos a toditos, a los compañeros. No voy a dedicar. Mi nombre es Victoria Arbieto viuda de Quinte. Voy a declarar sobre que ha pasado con mi esposo. Yo soy de Eguayyo, partamento Apurímac. El 29 setiembre, ha entrado terrorista. Más o menos había sido quince… veinte personas, hombre y mujeres. Un día domingo que estabamos cenando con nuestros hijos, ha entraron con su sombrero, con su máscara. «¿Dónde esta tu marido?, ¿dónde está tu esposo?». «No está. Se ha ido a jornal». «¿A qué hora viene?». «No sé si vendrá o se tardará», le digo. «Ya muy bien. ¡Vamos, sale!», diciendo, me sacaron. Me sacaron a mi solita. Ahí entraron a mi casa, con linterna, rincón por rincón ha buscado. «¿Dónde está archivo?, ¿dónde esta tampón?, ¿dónde esta acta? ¡Saca!», diciendo. «No, acá no hay ni un tampón. Tampoco no hay ni un documento. ¿Qué documento voy a sacar yo? Yo soy ignorante. Yo no sé nada», diciendo, le he mirado de frente. «No te mientas». Le dije: «No, no me miento». Y en ese momento, tenía así pita y quería mangonearme. «Cómo no nos encontró ese cojudo para chaparlo», diciendo. Entonces,yo le dije: «¿Señora porque me van a mancornar. Tengo siete hijos?». «Ya, vamos a la plaza», me dice «¿A qué voy a ir yo a la plaza? Yo no voy a ir sola a la plaza. Que salgan, uno mis hijos».

Han cerrado en la cocina con candado. Entonces, uno, mi hijito ha vio, doce… trece años… Ese chiquito le ha sacado. Fuimos a la plaza. De más, estaba cuidando en la casa. «Vamos a cuidar aquí decían». Fuimos a la plaza. En la plaza, en las esquinas había dos, tres así, en las esquinas. En el parque estaba sentado así la gente. Entonces, la otra compañera dijo: «A la señora no porque tiene varios hijos. A su marido tenemos que chapar. Claro… Su marido es culpable. Cuántas veces hemos advertido y con su capricho ha entrado. Ahora ya se jodió». Hemos hecho regresar a la casa. Nos regresamos a la casa. Me metió a la cocina y lo cerró con candado. En ese ratito, mi esposo se presentó.

Pensaría mis hijos que estaba ahí, en la esquina de la cocina durmiendo. Entonces, le dijo: «Silvia, Silvia, ¿por qué estás durmiendo aquí?», diciendo. Se despertó, le dio un palmazo en espalda. «Ah, ahora sí hemos encontrado ¿no? Te has presentado, en buena hora». En ese ratito, restos entra y lo mancuerna a mi esposo. Y nosotros estábamos temblando, no podíamos ni cómo hacer. Lo manosea. En eso trae dos personas más autoridades: era don Gabriel Aybar Sotomayor; y después Cecilio Sarmiento Ayquipa, era teniente gobernador. A ellos más había traído a la puerta, a mi casa. Ahí lo mancornado, nos metió a la madre. «Van a estar calladito. No van a mover ni un sitio. Pasado mañana no más aparece tu marido. No se van a preocuparse. No van a ir a quejarse a los perros». Diciendo, nos dejan y lo llevaron. Cuando llevaron, estamos cerrados como dos horas adentro, en frío mis hijos chiquitos. Los chicos decían: «Mamá, ¿por qué ha llevado a mi papá? Acaso mi papá era ratero, ¿qué cosa? Ha sido culpa que ha entrado por autoridad, por alcalde».

Ahí estabamos como dos horas. Y la puerta rompemos para abrirnos la cocina… al candado. Y no podíamos hacer… dónde ir. No había ese ratito nada. No había ni alguien que nos diga que vamos a hacer esto… esto… nada. Temblando, cuando llevaron mi esposo me había, ahí, desmayado. En eso, toda la noche estábamos sentada, parece que alguien nos va entrar, alguien me estaba palmeando en mi espalda, en oscuro. Y no había nadies. Hemos amanecido. Acaso podía amanecer esa noche. Y los perros estaba ladrando. Parece que están horcando. Amanecimos, le digo a mis hijos: «Se van a quedarse acá tranquilito. Voy a ir a avisar a tu abuelito para que sepa», diciendo. En eso vino su hijo de don Gabriel Aybar, que descanse en paz, de Sotomayor. Su hijo es profesor, Fredy Aybar. Esta… enseñaba en Chajasa.

Vino… le digo… fue a su casa. Voy a preguntar a ver habrá llevado también al tío Gabriel. Voy a ir a avisar. A preguntarme fui y la señora estaba llora… llora «¿Y mi tío Gabriel?», le digo. «Ha llevado pues». «¿Y tu esposo?». «También ha llevado». «¿Y ahora qué hacemos?». «Ahora a mí también me ha golpeado con su culata de arma. Estoy mal. No sé adónde voy a ir. Ahorita llegará mi hijo de Chajasa», diciendo. Entonces, en eso, decimos: «¿Cómo vamos a ir? ¿Adónde vamos a ir? Sabemos dónde ha llevado para buscar». En eso, su hijo vino. Dijo: «Voy a ir a Chalhuanca a dar parte. A ver si por ahí encontramos». El 29 de setiembre ha sido. A 1 de octubre, apareció muerto en Chalhuanca: tres de Huayllo; uno de Yanaca. «Que venga interesado porque a las cuatro va haber entierro», diciendo.

Ese tiempo, había mandado como cuatro… siete soldados. «En Chacapuente —dice— está. Interesados que venga a reconocer» —dice— que son tres de Huayllo; una de Yanaca». Fuimos. Más o menos era las cuatro de la tarde. Cuando fuimos, la gente estaba bastante en la puerta de la iglesia, al frente de en iglesia no más es, iglesia. Yo pensé que era… ¿de qué estarán haciendo fiesta? Banda estaba ahí tocando. Yo le decía: «¿De qué será haciendo fiesta?», porque yo estaba… en la luna estaba.

En eso, cuando nos llevaron a la puerta de Concejo, dijo: «¿Quiénes son esos señores?». Hemos ido como cuatro… cinco: yo, mi suegro, mi cuñado, mi hijo mayor… Entonces, dijeron: «Están terminado la misa. Están saliendo ya… este… para entierro. Que vayan rápido», diciendo. Llegamos a la puerta iglesia, había cuatro cajones: primero, segundo, tercero. Entonces, se dijo: «Señor, ¿cuál es tu esposo?». Abrió solo dos ventanas de cajón. Le miré. Haber sido primero mi esposo; segundo, teniente gobernador; el resto… sí no he visto. A mi esposo le he reconocido. Estaba rota una muela de acá, y en eso… Al otro, todo destrozado la cara estaba así. Pensaban, eran teniente alcalde de Soraya. Diciendo… «No, no es de Soraya. Ese es de Huayllo», le digo. Y a mi esposo habían ahorcado. Tenía una huella acá, así con pita.

Cada uno su ropita… tenía su ropa, su ojota, su poncho. Cada uno estaba montonadito. «¿Cuál es tu ropa de tu esposo?». «Esto». Ya, lo llevé ahí cargando. Con eso, una noche he dormido, casi mi he traumado. En eso, ha sido entierro en Chalhuanca, a las cuatro de la tarde. Por favor quisiera pedir una favor para estos chicos huerfanos, para todos. Quedarse viuda es fatal. Es doloroso. Queríamos ayuda para educar a nuestros hijos… su salud, su trabajo, su estudio. Yo trabajo. Hombre, mujer… cargando leñas en la chacra. Con eso, mantengo durante doce años a mis hijos. Por eso, lo que he hecho… muchas fuerzas, mucha trabajo… me han operado acá en Abancay. Dos operaciones tengo. Me ha operado doctor Barra, doctor Carrillo, me ha operado. Gracias por mis hijos me he salvado mi vida. Así fue, por favor quisiera que no pasen otra vez así. Basta nos pasó ese dolor. Esa pena ojalá que no pasa ya a nuestros hijos. Lo pido favor, que no vuelva más.

Ahora sí estamos viviendo más o menos. Que nos ayuda por favor, estos niños, a todos viudas, chicos huerfanos. Eso no más digo por favor, porque he puesto nerviosa. Gracias.

Señor Jesús Torres Quinte
Muchas gracias, muy buenos días señores de la Comisión de la Verdad, gracias. Señores, presentes de distintas comunidades, mi nombre es Jesús Torres Quinte. Vengo representando del distrito de Soraya, de la provincia de Aymaraes. Es verdad lo que dice la señora. Quisiera tal vez esclarecer todo esto y ampliarlo. Como esto ha sido. Esta declaración es verdad, que en Soraya aparece la subversión en los años 1986. Dentro de esto, dejando nueve muertos… que había rumores. Dentro de eso… aparece en la comunidad en una parcialidad de Huayara, que pertenece a Capaya. Matando a don Saturnino Cerna y dejando enterrado a medio cuerpo…

De ahí, incursionan a la comunidad de Jarhuatani, del distrito de Soraya, dejando muerto en el año 1986 a Eliseo Marca Huamaní y su hijo, Anselmo Marca Antón, Julio Almidón Quillama, Juan Almidón Quillama. Los cuatro han sido víctimas del terrorismo en la misma plaza. Han estado, incluso… sus propios perros han estado comiendo a su cadáver. De allí, otra vez incursionan, así, gradualmente, matando a Francisco Sarmiento… Francisco Garay Sarmiento, perdón, Demetrio Quillama Coronado. Y posteriormente, tal vez, así, para que la gente escarmiente, le trajeron diciendo que… «Vamos a castigar a una señora, Felicita Saristo Almidón». Donde en la plena plaza, castigaron.

Posteriormente, en este… después de este castigos habían advertencias, como especifica la señora. Que también como alcalde que estaba de Huayllo, lo habían advertido. Porque le habían hecho parece que ganados habían dado de la comunidad, habían vendido y no habían rendido a la comunidad. Dentro de esto encursionan, un 9 de agosto del año 1987. Trayendo como preso a una chica de dieciséis años… por haber dado parte a la policía… acusando de traidor. Fue en ese momento que le trajeron a la Delia Ontón Juarez, donde ahí en esa plena plaza… haciendo la asamblea pública…advirtiendo a la comunidad que… «Ahora van a experimentar y ahora van a ver ¿Qué es lo que no hacen caso?».

Trajeron otra vez, en la misma noche a otro… a otro víctima que fue don Jesús Víctor Arbieto, acusándole que él era algo de gamonal, porque era un empleado del Estado. Una vez reunidos en la plaza, así, en toda presencia de niños, hombres y mujeres y ancianos, victimaron de un tiro de bala. Una vez que cayó la bala, el señor cayó pesadamente en el suelo, y la chica que estaba a su lado, gritaba con el miedo. Y lo volvieron a disparar otra bala, donde eso… había signos de vida. De un rincón, aparece cargado de piedra para darle en la cabeza. Seguían chancando a la chica menor de edad, como cuatro… cinco veces con piedra. Todavía tenía signos de vida. De inmediatamente a la comunidad reunidos dijo: «¡Entiérrenlo ahorita! Y teníamos que enterrarlo sin tener que… obedeciendo todo porque estaban armados.

Dentro esto… todo esto, a pesar de que esas cosas ya había pasado, don Julio Torres, un carpintero honesto, desenterró para poder enterrarle a don Jesús Victor en su cajón. Por esa razón, fue víctima, porque ha hecho esas cosas y esa misma noche… esa misma noche fue víctima una pareja en su propia casa… marido y mujer. La esposa, gestando en los últimos meses de dar a luz, fue degollado delante de sus hijos y su madre. Y la señora abandonada hasta hoy. Es la familia Alejandro Prada y Julia Aristo Almidón. 

Dentro de esto… los años que pasaban ya. Comenzaba más fuerte, porque apareció la fuerza, la fuerza del orden, acantonado en la base de Capaya. Ya era más fuerte, peor era. Así que de esa… de esa masacre, todo el mundo hemos inmigrado a Lima, a distintas ciudades a refugiarnos, porque ya no podíamos soportar; porque ya no había dónde descansar tranquilo; porque en la noche teníamos que pasar debajo de un muelle o debajo de una cueva.

Nos fuimos a la capital pero, ¿qué encontramos?, nada. En el año 1987, el costo era alto. Cada vez subía el pan. No podíamos comer con nuestros hijos. Más y más costaba el… ya no podíamos soportar. Teníamos que retornar otra vez a nuestro pueblo, porque ya estaba ya pensando que la base militar de Capaya iba a dar seguridad a la comunidad.

Pero, esto no… más al contrario. Llegamos a nuestra comunidad. Ya no teníamos animales. Ya no teníamos las casas que habíamos dejado conforme. Totalmente habían sido saqueados. Vacío la casa. Los ganados que teníamos, ya no teníamos. Es así la base da Capaya, en una parcialidad, por casi… con… límite de Mutca, se la habían abaleado… cuarenta cabezas de ganado y con todo su cuartel… para llevarse a su cuartel. Y mi padre, era dueño. Si no que propuso que se trajeran la carne. Fue conducido hasta la base de Santa Rosa. Y así las cosas se agravaron, porque ya eran dos frentes. Dos espadas en la pared.

Dentro esto, aparece también a detener injustamente a los campesinos. Fueron presos: Melitón Ontón Almidón, Santiago Valientes Torre, Lucio Collao Afanola, Enrique Arango Torre, detenido el 15 de agosto de 1986; dado de libertad el 29 de febrero 1990. Y así, soportamos y seguimos soportando. En todo esto, en el año mil novecientos, mil novecientos noventa, elecciones municipales. Tanto así, en distintas, en distintos distritos, como en Soraya, y Huayllo, no habían candidatos para estas elecciones. Porque no habían autoridades desde el año mil novecientos ochentiseis hasta el mil al noventa.
Entonces, la base militar, otra vez, viene a la comunidad diciendo: «Señores, ¿qué esperan?, ¿por qué no ejercen la autoridad? Ah, ¿no quieren ejercer? Son terroristas, pues». Nos juntaron, de frente así, a jóvenes. «Tú señor acá vas a ser gobernador. Tú vas a juez. Tú vas a ser teniente gobernador». Fuimos elegido. Fui elegido yo en esa fecha candidato único para elecciones complementarias. Una vez que fui elegido, en las elecciones complementarias que me acuerdo fue en agosto… en agosto… elegido… Y el 28 de setiembre, secuestrado por la subversión, conjuntamente con los señores Ubaldi Quinte, muerto, que en paz descanse; el señor Gabriel Sotomayor; el señor Cicilio Ayquipa; otro señor que había sido de Yanaca; y nosotros, las autoridades de Soraya: mi persona, don Laureano Virto Huamaní; don Gregorio Ayquipa Japaja y Froilán Avalos Segovia.

Dentro de esto, hemos sido torturados por la subversión. Y, gracias a Dios, que no había cometido ningún delito. Me dieron de libertad conjuntamente los cuatro de distrito Soraya. Una vez que se ha enterado esto secuestro: la base militar tras de mi persona. Dentro esto, la base militar con sus subalternos me hacen conducir hasta la base de Abancay. Y bastante me recuerdo, un subalterno dice: «Ahí está el coronel Bernales. Las órdenes están cumplidas».

Esperé. También sufrí torturas, maltratos. Y donde me dice. «Tienes plazo. Y si no me ejerces, ya sabrás». Ni modo, por dos lados atado… Hice caso de ejercer el 29 de marzo de 1992, por la presión de la base militar… ejercer el cargo de autoridad de la clandestinidad, porque no había seguridad en mi distrito. Dijeron que… «Tienes que trasladarte a la ciudad de Chalhuanca y de Chalhuanca administras al Concejo». Fueron torturados ahí, que habían sido como regidores… obligados a ejercer el cargo.

Dentro de este cargo que ejercía con el dinero que venía del Estado, he realizado pequeñas obras, con el monto mínimo de 1600 soles que venía, he realizado pequeñas obras. Y al realizar estas obras, estaba haciendo un trabajo de puente peatonal en agua, donde trabajaban varios trabajadores. Y más arriba de ese puente habían entrado una emboscada a la Fuerza Armada que habían venido a recoger un cadáver que había estado tirado en la carretera, donde murieron juez y policías ahí. Y los trabajadores seguían trabajando en la obra. Han sido recogidos de esa obra y han sido detenidos en la base militar; torturados simplemente por ser un trabajador. Y estos trabajadores han estado inocentes, torturados. Dentro esto, han sido detenidos: Teodosio Gamarra Torres; Andrés Ontón Marca, un muchacho de quince años; Alcides Almidón Ayquipa; Jerónimo Coyagua Palomino; Zenón Acapaja Juárez… Zenón Capaja Merino, perdón.

Y estos comuneros han sido maltratados. De estos maltratos nadies han sido lo que podrían ayudarnos hasta la fecha. De estos maltratos, en realidad, yo me he quedado, un poco… muy delicado. Tal vez, y digo claro, me he acogido de repente a consumir el alcohol. Me he vuelto alcohólico. Pero sí, con fuerza y voluntad he superado. ¿Por qué? Porque tal vez era un refugio donde no he podido merecer alguna ayuda. Superando todo esto, sigo trabajando en mi pueblo. Es así también en Capaya alcancé la relación a la doctora Sofía, el 4-12 del 2001… la relación de los personas que hemos sido víctimas. Es así también que esto esclarezco. Y, como la señora me antecedió, hemos sido torturados, maltratados con el señor Ubaldino Quinte, por los subversivos y hasta que le dieron de muerte a los cuatro víctimas en ese… en ese atentado.

Entonces, así superándome de todo mis traumas, hasta… superando hasta el servicio maldito, sigo trabajando. Y he formado, tal vez, con todos los socios… como socios, con todos afectados una empresa comunal de afectados por el momento socio político. Tengo en los registros públicos, registrados y he tocado… y… distintas instituciones. He tocado a… a Foncodes… ningunas. Tengo copias de todas las instituciones y ninguna institución… no hay ayuda.

Quisiera, en esta campo… ya que nosotros estamos tratando de sobrevivir, tratando de realzar nuestro pueblo… quisiéramos que nos ayude el Gobierno, tal vez, con un proyecto que posteriormente voy alcanzar en una oportunidad que debe ser corto. Quisiera que nos ayude en este trajín para realzar a mi pueblo que estaba hundido en toda miseria, hambre y tristeza. Muchas gracias.

Pastor Humberto Lay Sun
Muchas gracias señora Victoria Arbieto y señor Jesús Torres por sus testimonios, que se suman a los tantos que nos muestran lo irracional de todo esto que ha ocurrido en nuestro país en estos últimos veinte años. Solamente nos queda solidarizarnos con ustedes y decirles, bueno, haremos todo lo posible para que haya justicia y de alguna manera pueda haber una reparación para ustedes como cada afectado. Muchas gracias por su testimonio.

Sumilla: 

Caso Nº 15

VICTIMA                                   :           UBALDINO QUINTE ARBIETO

 

VIOLACIÓN ALEGADA             :           ASESINATO

 

I.         DATOS DE LA VICTIMA            

Nombres y apellidos              :           Ubaldino Quinte Arbieto

Nº documento identidad         :           No recuerda

Fecha de Nacimiento             :           16 de mayo de 1949

Edad                                    :           40 años

Sexo                                    :           Masculino

Condición de la víctima          :         Agricultor y Alcalde electo de Ihuallo

Fecha de la violación             :           28/09/1991

Lugar de la violación              :           Ihuallo

Anexo                                   :           --------

Distrito                                  :           Ihuallo

Provincia                               :           Aymaraes

Departamento                        :           Apurímac

 

Estado actual del caso                                     

1.-        Se presento denuncia policial /fiscal  :          Si (X)              No ( )

Estado actual                                     :          No sabe

2.-        Se inició investigación judicial                      :           Si ( )                No( )

Estado actual                                     :           no tiene conocimiento

 

II.        RESUMEN DE LA VIOLACIÓN ALEGADA:

Ubicación y contexto del lugar en el que ocurrió la violación

Ihuallo es un distrito pequeño, de la provincia de Aymaraes, cuya población se dedica a la agricultura para su propio consumo, siempre han tenido problemas de sequía.

En 1986 Sendero Luminoso ingresa a la Comunidad de Ihuallo y asesina a un poblador que había sido acusado de ladrón, queman el Consejo Municipal y la posta médica; antes de irse reúnen a la población para darles charlas sobre Sendero Luminoso dejando izada una bandera roja.

La base Militar mas cercana se encontraba en el distrito de Capaya, ubicado a hora y media de Ihuallo, el viaje se realiza en vehículo.

La población ha reportado que se  han encontrado ocho fosas en el distrito de Capaya.

Descripción de los hechos que sustentan la violación alegada

El 28 de setiembre de 1991, ingresaron al domicilio de la señora Victoria Arbieto seis subversivos, eran dos mujeres y cuatro hombres, quienes le preguntaron por su esposo Ubaldino Quinte y al no encontrarlo en el domicilio, comenzaron a golpearla, luego la encerraron en la cocina junto con sus siete hijos.

Los subversivos abandonaron la casa pero en la plaza se encontraron con el señor Ubaldino Quinte, quien recientemente había sido elegido Alcalde de Ihuallo y aún no asumía sus funciones, lo ataron de las manos y lo llevaron a su domicilio junto con otras personas a las que también habían secuestrado.

Los gritos de los niños por su padre no impidieron que los subversivos los golpeen delante de ellos y se lo lleven. Tres días después se reportó el hallazgo de cuatro cadáveres en Pacaya, entre ello se encontraba el de Ubaldino Quinte, quien había sido estrangulado. Los otros cadáveres correspondían al Gobernador, Teniente Alcalde y Teniente Agente de la localidad de Ihuallo, todos ellos recién habían sido electos y aún no habían asumido sus funciones.

Señalamiento de las secuelas que originó la violación alegada

La señora Victoria Arbieto quedó anímicamente mal, a raíz del asesinato de su esposo, tuvo que mantener a sus siete hijos y sacarlos adelante solo con el apoyo de sus padres porque la familia de su esposo le dio la espalda. Hace un par de años con la ayuda de algunos familiares que viven en la ciudad de Lima, logró obtener la pensión que le correspondía por ser viuda de un funcionario público.

A la fecha su hijo mayor tiene 27 años y la menos 16 años. La señora Victoria ha manifestado que sus hijos han quedado traumados por la muerte de su padre y que necesitan  apoyo psicológico.

La testimoniante ha tenido dos operaciones porque a consecuencia del esfuerzo físico que realizaba para trabajar y mantener a sus hijos tuvo una hernia de la que fue operada, también tiene una operación de apendicitis.

 

III.      DATOS DE LOS TESTIMONIANTES

Nombres y Apellidos                       :           Victoria Arbieto Tello

Edad                                              :           56 años

Nº documento de identidad              :           31348496

Ocupación                                     :           Agricultora y ganadera         

Lengua materna                             :           Quechua

Idioma en la que rinde el testimonio :           Quechua y castellano

 

Nombres y Apellidos                         :           Jesús Torres Aquino

Ocupación                                        :           Agricultor      

Lengua materna                                :           Quechua

Idioma en la que rinde el testimonio    :           Quechua y castellano

 

IV   RECOMENDACIONES A TENER EN CUENTA CON RESPECTO A LA TESTIMONIANTE:

La señora Victoria Arbieto es una persona de 56 años de edad, quien brindará su testimonio en quechua por ser su lengua materna y de fácil manejo, sin embargo, entiende bien el castellano. La testimoniante estará acompañada de su hijo Félix Quinte Arbieto durante la audiencia. Sufre de dolores de cabeza agudos, mas aún cuando recuerda el asesinato de su esposo.